Confusión sexual: la estrategia que gana peso tras la retirada del spirotetramat
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La campaña de 2026 marca un antes y un después en la protección de los cultivos de cítricos y uva en España.
El spirotetramat, una materia activa ampliamente utilizada durante años para el control de plagas como el piojo rojo de California o el melazo de la vid, deja de estar autorizado en nuestro país.
Más allá de la incertidumbre inicial, este escenario abre una oportunidad clave para el sector: avanzar hacia un modelo de control de plagas más estable, más sostenible y más duradero. Un modelo en el que la confusión sexual se consolida como una herramienta de base.
La transición hacia un modelo que se adelanta al daño
El cambio que afronta el sector no es únicamente técnico, sino también de enfoque. Durante años, muchos programas de control se han construido en torno a herramientas eficaces pero puntuales, pero el contexto actual obliga a avanzar hacia estrategias que no dependan del ahora, sino que puedan sostenerse campaña tras campaña. Soluciones que protejan a largo plazo. Es decir, pasar de ser curativos a ser preventivos.
En este sentido, la confusión sexual no debe entenderse como una alternativa, sino como una base. Se trata de una tecnología consolidada que permite establecer un sistema de control estable y predecible, independientemente de los cambios en el entorno regulatorio. Su seguridad radica en su continuidad: el productor puede integrarla en su estrategia con la seguridad de que seguirá siendo válida en el tiempo.
A diferencia de otras intervenciones que actúan cuando la plaga ya está presente, soluciones de confusión sexual, como lo son el Checkmate CRS para cítricos y el Celada VMB 180 en el caso de la uva, trabajan desde el inicio.
Confusión sexual: control a largo plazo y durante toda la campaña
Uno de los aspectos clave de la confusión sexual es su capacidad para mantener el cultivo protegido de forma continua. Los difusores de feromona ofrecen una duración de hasta un año, lo que permite cubrir todo el ciclo del cultivo, incluso en periodos sin cosecha en los que la plaga puede seguir activa.
Esta continuidad es fundamental en plagas con ciclos prolongados, como el Piojo rojo de California o el melazo de la vid, donde no se puede bajar la guardia entre campañas. Mantener una emisión constante de feromona evita repuntes poblacionales y reduce la necesidad de intervenciones correctivas, aportando estabilidad al programa de control.
Cítricos: control sostenido del piojo rojo de California
CheckMate® CRS es una solución ya consolidada en cítricos. En España su uso continuado ha demostrado que permite controlar la plaga de forma sostenida, reduciendo significativamente el uso de insecticidas y, en algunos casos, llegando incluso a prescindir de ellos tras dos o tres campañas.
La clave es algo evolutivo: el control mejora con el tiempo. Al trabajar de forma continuada sobre las poblaciones, las mantiene por debajo del umbral de daño.
Uva de mesa y vinificación: prevención del melazo de la vid
En uva de mesa, la presencia del Planococcus ficus se traduce directamente en mermas en la producción, independientemente de la variedad de uva, por lo que su control resulta inevitable.
Celada™ VMB 180 permite actuar desde el inicio del ciclo, evitando que la plaga se establezca incluso con niveles bajos de presencia. Por ello, su uso es especialmente relevante en parcelas con historial de plaga o riesgo recurrente, como ocurre en zonas productoras como Murcia o el Valle del Vinalopó, donde su implantación es ya una práctica extendida.