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“Si hay mosca, te cierran el campo”: un control que marca la exportación de cítricos en Perú

Suterra 20-abr-2026 22:00:01

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Desde el Valle de Ica, en Perú, cientos de miles de toneladas de cítricos viajan cada año hacia destinos tan exigentes como Estados Unidos, Asia o Europa. Sólo un factor condiciona la cadena de exportación: el control de la mosca de la fruta.

Y no se trata solo de una cuestión técnica o teórica, sino de una condición imprescindible porque si hay mosca, directamente, “te cierran el campo”.

Fernando Bustamante, gerente de Coexa, no duda ni un segundo al afirmar que “el control de la mosca absolutamente marca la diferencia”. Y ello pasa por adoptar “una solución preventiva en lugar de curativa”. Así fue como decidieron proteger sus clementinas y mandarinas con Biomagnet Amber de Suterra.

¿El objetivo? Conseguir un Valle de Ica libre de mosca.

Hasta allí nos hemos ido para conocer a los protagonistas de nuestra nueva entrega de Diálogos, de Guardianes del Paisaje.

 

 

El valor del cítrico peruano radica en la constancia en la producción

Nacida en el año 1983, Coexa es una de las empresas más antiguas del agro peruano que, actualmente, centra su producción en cítricos (mandarina, clementina y lima, principalmente) exportando cerca de mil contenedores anuales al mundo entero.

Hoy en día, el cítrico de Perú está muy demandado en todo el planeta (es el sexto país que más exporta) y su gran valor es la constancia. Perú, nos cuenta Fernando, tiene unas condiciones climáticas muy favorables para este cultivo: “no tenemos lluvias torrenciales que pongan en riesgo la cosecha y eso nos permite ser muy predecibles”. He ahí su punto fuerte.

“Esa previsibilidad es clave para la exportación, especialmente en contraestación, porque nos permite comprometernos con los clientes y cumplir campaña tras campaña”. Pero para cumplir con esa constancia el control de la fruta es capital.

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Si encuentran mosca “te cierran el campo”

Si hay mosca, no se puede exportar. “Es así de sencillo”.

En Perú existe un organismo regulador llamado SENASA (Servicio Nacional de Seguridad Agraria de Perú) que controla los niveles de mosca en campo con un indicador: el famoso MTD. Siempre que se esté dentro de sus estándares, es decir, no superar el 0,1 (en Coexa siempre están por debajo de 0,5) no hay problema . Pero si se incumplen esos valores la exportación se cierra.

Y eso puede poner en jaque toda una campaña. Por eso la mosca de la fruta no es solo un problema agronómico, es un problema de viabilidad económica. Puede comprometer la exportación y, en consecuencia, la continuidad de la empresa.

 

Un control que realmente funciona

En 2020, Coexa apostó por la solución de biocontrol de Suterra para gestionar la plaga de la mosca de la fruta. Más allá de la eficacia, Bustamante destaca la simplicidad operativa y la reducción de la mano de obra. Y asegura que esta solución “lo que ha hecho justamente es facilitarnos la vida”.

Para él, los puntos que marcan la diferencia son la sencilla instalación, que sólo es necesaria una vez por campaña y la reducción de la residualidad química. “No hay necesidad de otras aplicaciones”, afirma, y esto “reduce riesgos clave para la exportación, como la presencia de residuos en fruta”.

“Podemos dormir tranquilos”, insiste, “porque tenemos un control que funciona”.

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La utopía del Valle libre de mosca

Fernando Bustamante confiesa que su deseo es quizá algo utópico pero no renuncia a él: cree firmemente que conseguir un Valle de Ica libre de mosca es posible. Para ello, todos los productores de la región tendrían que cumplir los estándares establecidos para que, sostenidos en el tiempo, se consiguiera declarar como zona libre de esta plaga.

Ello conllevaría un enorme ahorro para las empresas agroexportadoras peruanas. Actualmente, destinan más de 25 millones de dólares en las cadenas de frío que exigen mercados como el estadounidense para garantizar que la fruta llegue a su destino libre de mosca. Si la plaga llegara a erradicarse, todo ese dinero podría destinarse a otros fines, como por ejemplo el control de la mosca.

Por eso, desde apuesta por el biocontrol pretende servir de ejemplo para que otros muchos productores confíen en este tipo de soluciones de biocontrol que les permitan tener una fruta de máxima calidad y unas tierras más eficientes y comprometidas con su misión de seguir siendo Guardianes del paisaje.