Hace años, Coexa consiguió algo que parecía imposible: transformar parte del desierto peruano en un bosque de cítricos capaz de abastecer a algunos de los mercados más exigentes de todo el mundo.
“Pensar en los demás” ha sido la clave del éxito. Mantener a raya a la mosca de la fruta, como explica Alan Vogt, gerente agrícola de Coexa, es algo que sólo se consigue pensando “no solamente en uno, sino en el entorno”. Y así lo hicieron.
En esta nueva entrega de Diálogos de Guardianes del Paisaje, Diego Paniagua, general manager de Suterra en LATAM conversa con Aland Vogt sobre cómo consiguieron proteger sus mandarinas con el biocontrol de Suterra y por qué apostaron por una estrategia preventiva e integral para mantener la competitividad exportadora sin comprometer el entorno.
Actualmente, alrededor del 65% de la producción de Coexa corresponde a mandarina tango, mientras que la clementina representa aproximadamente el 27% y la lima Tahití el 8% restante. Y precisamente esa diversidad varietal obliga a adaptar constantemente la estrategia de control de la mosca de la fruta. Ésta es la razón.
A diferencia de la clementina, que se cosecha en envero, la mandarina tango, permanece más tiempo en árbol porque necesita alcanzar un color completamente cerrado antes de cosecharse. Eso incrementa su exposición a la plaga y convierte el control preventivo en una necesidad estratégica para mantener la calidad de exportación.
Además, la lima Tahití cumple otro papel importante dentro de todo este sistema: puede actuar como refugio natural de la plaga. Por eso también requiere una vigilancia específica para evitar que la presión aumente sobre el resto de variedades.
“No hay fruta picada” y “no hay presencia de mosca”. Así de simple resume Aland Vogt, gerente agrícola de Coexa, el éxito de Biomagnet Amber en el control de la mosca de la fruta en sus parcelas. Y añade: “esto quiere decir que el dispositivo está trabajando”.
Dentro de esta estrategia integral de la que habla Aland, Biomagnet Amber se ha convertido en la herramienta base para el control de la mosca de la fruta en Coexa.
Actualmente trabajan con 50 dispositivos por hectárea, obteniendo resultados que, según explica Vogt, han transformado tanto el manejo del cultivo como la rentabilidad de la explotación.
Desde que implementaron su estrategia con Biomagnet Amber la reducción de costos en productos fitosanitarios, maquinaria y mano de obra ha sido significativa:
Todo esto se ha traducido además en mayor eficacia y tranquilidad para mantener los estándares de calidad exigidos en exportación.
Todas estas cifras se traducen en importante beneficios cualitativos:
La mosca de la fruta es una de las plagas más críticas de Perú y en Coexa la estrategia de control pasa por un monitoreo constante que va de la mano de una visión preventiva y global de todo lo que ocurre alrededor del cultivo, es decir, de los vecinos.
Por eso, quizá uno de los puntos más interesantes del enfoque de Coexa es entender que la plaga no termina en los límites de la parcela.
Los cultivos vecinos y las campañas colindantes condicionan, y mucho, el comportamiento de la mosca. Cuando otros cultivos, como la uva de mesa o la uva pisquera, terminan, la presión de la plaga migra hacia las mandarinas que todavía permanecen en árbol.
Esto hace que el control no se plantee desde una visión individualista, sino desde una lógica compartida del paisaje agrícola. Mantener la plaga a raya beneficia tanto a la propia explotación como al entorno que la rodea.